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Historia de la Unión
DONALD A ENARSON* Y ANNIK ROUILLON**
*Director de las Actividades Científicas
Unión, París
**antigua Directora Ejecutiva de la Unión
La Unión Internacional Contra la Tuberculosis y
las Enfermedades Respiratorias (conocida por sus miembros como "la
Unión") es la única organización internacional
voluntaria que se ocupa específicamente de la tuberculosis. Ofrece
unas características muy especiales en lo que a estructura, miembros
y diversidad de actividades se refiere.
Orígenes de la Unión: 1867-1914
La tuberculosis fue presentada como una enfermedad
transmisible en la primera conferencia internacional de especialistas
de la medicina, celebrada en París en 1867.
Durante los años 1888, 1891, 1892 y 1898, se sucedieron en esa
misma ciudad una serie de conferencias dedicadas especialmente a la
tuberculosis. La conferencia de 1899 tuvo lugar en Berlín y,
por primera vez, estuvieron presentes representantes oficiales tanto
de organizaciones gubernamentales como no gubernamentales.
El desarrollo independiente de sanatorios (1854), el descubrimiento
del bacilo (1882), la apertura de dispensarios para tuberculosos (1887),
el desarrollo del movimiento voluntario (1890) y la organización
de conferencias periódicas exigían un organismo centralizado
para la coordinación y la comunicación.
En 1902, se oficializó en Berlín la Oficina Central para
la Prevención de la Tuberculosis, que adoptó como símbolo
la cruz de Lorena de dos barras. Hasta el estallido de la Primera Guerra
Mundial en 1914, se celebraron con regularidad conferencias internacionales
donde se abordaron sistemáticamente aspectos clínicos,
de investigación y sociológicos de la tuberculosis.
Creación de la Unión: 1920-1939
En 1920, se celebró en París una conferencia sobre tuberculosis
en la que participaron 31 países, incluidos Australia, Bolivia,
Brasil, Chile, China, Colombia, Cuba, Guatemala, Japón, Panamá,
Paraguay, Irán y Tailandia, además de los países
de Europa y América del Norte.
En un impresionante desfile, cada delegado se comprometió a "llegar
a un acuerdo en cuanto a los medios para luchar contra la tuberculosis,
llegar a un consenso en lo relativo a la estrategia, aplicar conjuntamente
las armas más eficaces para combatir este enemigo común";
de ahí nació la Unión Internacional Contra la Tuberculosis
(UICT) en su forma actual. Se concibió como una federación
de asociaciones nacionales (en 1999, llegaría a haber 130). Las
conferencias internacionales se prolongaron hasta 1939.
A modo de complemento de los informes de rutina de las conferencias, en
1923 empezó a publicarse periódicamente un boletín.
Durante ese tiempo de preguerra, el Boletín incluía informes
administrativos y estadísticas (posteriormente compilados por la
OMS), así como información acerca de la estrategia y políticas
para la lucha contra la tuberculosis, y resultados de numerosos estudios
sobre aspectos concretos de la enfermedad y la campaña.
El Boletín siguió publicándose hasta mediados de
la década de 1940; las últimas ediciones antes de su interrupción
contenían los principales informes previstos para la 11ª Conferencia
que había de celebrarse en Berlín en septiembre de 1939,
el mismo año en que estalló la Segunda Guerra Mundial.
Relanzamiento de la Unión: 1946-1961
Durante la primera reunión del Comité
Ejecutivo después de la guerra, en 1946, la UICT recomendó
a los planificadores de la futura Organización Mundial de la Salud
la "creación de una poderosa División de la Tuberculosis".
Las relaciones oficiales con la OMS establecidas entonces se han mantenido
hasta hoy.
La primera conferencia de la posguerra, celebrada en Copenhague en 1950
y en la que participaron 43 naciones, sentó las bases para las
futuras conferencias periódicas en todas partes del mundo. (En
la 32ª Conferencia Mundial sobre Salud Respiratoria, celebrada en
París en noviembre de 2001, participaron 107 países.) Las
conferencias fuera de América del Norte y Europa se celebraron
en Brasil en 1952, en la India en 1957 y en Turquía en 1959.
Durante aquel periodo, se organizaron también una serie de simposios
internacionales, en su mayoría en París, donde se abordaron
una gran variedad de temas de interés, como la tuberculosis en
África, la variación de las cepa en BCG, radiografías,
nuevos medicamentos y el papel de los organismos voluntarios, entre otros.
Con el fin de reforzar la administración de la floreciente organización,
en 1952 se creó el puesto de Director Ejecutivo a tiempo completo.
Se concibió un sistema de cuotas para las cotizaciones de los miembros,
en el cual la Asociación Americana ha mantenido una elevada cuota-parte
durante muchos años. Asimismo, se empezó a cobrar cuotas
de afiliación a los Miembros Individuales.
En 1951, se crearon los Comités Científicos, que empezaron
a reunirse anualmente para debatir en profundidad las estrategias emergentes
en la lucha contra la tuberculosis. En 1953, se crearon regiones con el
objetivo de estar cerca de los lugares necesitados. En 1958, se llevó
a cabo el primer ensayo clínico de colaboración internacional
para el tratamiento de cualquier enfermedad, en el que se evaluó
la resistencia a los fármacos en 17.391 pacientes de 17 países.
En 1960, se realizó otro ensayo clínico controlado destinado
a evaluar la eficacia de la quimioterapia en pacientes previamente no
tratados. Durante ese periodo, la UICT organizó cursos anuales
internacionales sobre control de la tuberculosis, patrocinados por la
OMS en Estambul, Praga, Roma y Caracas.
Un panorama global: 1961-1978
En 1961, por iniciativa del Director Ejecutivo, el Dr.
Johannes Holm, se lanzó el Programa de Asistencia Mutua, cuyo objetivo
consistía en fomentar la transferencia de tecnología, recursos
e información de países industrializados a aquellos recientemente
independientes por medio de asociaciones nacionales en los países
en desarrollo.
A continuación, se sucedieron una serie de seminarios ambulantes
en las regiones de África, Extremo Oriente y Oriente Medio, y proyectos
sobre el terreno en Malí, Sri Lanka, Perú y la India, entre
otros.
Durante ese periodo, los Comités Científicos siguieron centrados
en la estrategia para el control de la tuberculosis. Señalamos,
a continuación, algunos ejemplos de las actividades llevadas a
cabo.
En 1961, dos estudios de colaboración internacional evaluaron las
características de una prueba de interpretación de 1.099
radiografías por parte de 90 personas procedentes de siete países
distintos y de la OMS. En un estudio posterior, se evaluó la microscopía
de frotis de esputo. En 1965 se inició un estudio de colaboración
internacional sobre el test tuberculínico, que evaluó a
75.000 niños de 21 países. Posteriormente, se abordó
el tema de pacientes previamente tratados y la comparación entre
regímenes autoadministrados diariamente y regímenes intermitentes
supervisados en ensayos clínicos controlados.
En 1968, un estudio evaluó las reacciones adversas a la vacuna
BCG mediante el análisis de más de 10.000 casos, y se publicó
una Technical Guide for Sputum Smear Microscopy. Su quinta edición
apareció en 1999.
En 1966, se creó la Unidad de Investigación y Vigilancia
de la Tuberculosis por iniciativa del Dr. Karel Styblo. La Unidad desarrolló
un índice para estudiar la infección y sus tendencias, clarificó
la historia natural de la enfermedad (incluyendo las probabilidades de
transición y los factores de riesgo) y estimó el impacto
de medidas de control.
En 1969, el Centro de Enfermedades Transmisibles de EE UU y siete países
miembros de Europa Oriental colaboraron en un ensayo internacional de
quimioterapia preventiva para lesiones fibróticas del pulmón
realizado en 25.000 individuos; dicho ensayo tuvo un seguimiento de más
de 5 años.
En 1973, se propuso ampliar el mandato de la UICT para incluir otras enfermedades
pulmonares, lo cual dio lugar a un cambio de denominación: la Unión
pasó a llamarse Unión en 1986. Ello marcó el inicio de
un programa en 1975.
Ese mismo año, el Dr. Halfdan Mahler, Director General de la OMS
reconoció públicamente el papel crucial desempeñado
por la UICT en la lucha contra la tuberculosis. A principios de 1976,
18 organizaciones no gubernamentales (ONG) respondieron a la invitación
de la UICT de considerar conjuntamente el papel que las ONG podían
y debían desempeñar en la atención primaria de salud.
El informe de posición resultante fue presentado durante la conferencia
internacional conjunta de UNICEF/OMS sobre atención primaria de
salud, celebrada en Alma Ata en 1978.
Modelización de la lucha mundial contra la tuberculosis: 1978-1991
En 1978, como respuesta a una petición del Ministro
de Salud de Tanzania, la UICT propuso el establecimiento de un Programa
Nacional de la Tuberculosis dirigido por el gobierno y apoyado y coordinado
por la UICT. Esta propuesta dio lugar a un nuevo programa de Asistencia
Técnica de la UICT y se convirtió en la base de la primera
edición de la Guía de la Tuberculosis en 1979.
Dicha asistencia se extendió finalmente a nueve países con
escasos recursos económicos y acabó sentando las bases de
la actual estrategia DOTS de la OMS.
En 1981, la UICT se convirtió en la primera organización
en adoptar la política de conferencias denominadas "non-smoking".
En 1982, se celebró el centenario de Koch durante la 25ª conferencia
en Buenos Aires, en la cual se premió a los doctores Johannes Holm
y Wallace Fox con la Medalla Koch de la Unión.
Ese mismo año se creó el Día Mundial de la Tuberculosis,
celebrado el 24 de marzo, a raíz de una propuesta lanzada por la
Asociación Malí. En 1984, la Unión fue registrada oficialmente
con ONUSIDA, un privilegio insólito para un organismo no americano.
En 1987, una delegación de la Unión visitó la OMS para
animarla a estudiar un aspecto revelado en los proyectos de colaboración:
el problema que entrañaba para la tuberculosis la emergencia y
propagación de la infección por el VIH.
En 1989, el estudio Burden of Health, desarrollado por la Universidad
de Harvard, fue capital a la hora de demostrar la rentabilidad del modelo
Unión, que desempeñaba un papel decisivo cuando se trataba de
convencer a los planificadores y a los responsables de las políticas
de adoptar la estrategia como parte de los servicios generales de salud.
Una lucha mundial: 1991- presente
Los principios del Programa Nacional de la Tuberculosis modelo, subrayados
con motivo de la jubilación del Dr. Styblo en 1991, fueron ulteriormente
enumerados como la estratebia DOTS y promocionados como la política
oficial de la OMS. Durante ese mismo año, la Unión celebró
por primera vez un curso de formación internacional sobre tuberculosis
en Arusha con el objetivo de ilustrar los principios del programa modelo.
De 1993 a 1996, las actividades de formación y apoyo técnico
de la Unión se extendieron a partir de una base fundamentalmente africana
para acabar representando a cada región del mundo. En 1996, la
Unión aceptó los términos de un acuerdo abocado a proporcionar
becas de formación con apoyo de la Fundación Internacional
Fogarty.
En 1998, la Unión se unió con la OMS y otros colaboradores internacionales
para formar la Iniciativa "Alto a la Tuberculosis" con la esperanza
de propagar el modelo a todos los países del mundo.
Ese mismo año, la Unión creó un Programa de Ensayos Clínicos
con el objetivo de evaluar dos regímentes de quimioterapia de 8
meses en el tratamiento de la tuberculosis pulmonar recién diagnosticada;
uno de ellos se basaba en una fase intermitente e intensiva de quimioterapia.
La base del estudio consistía en determinar la eficacia de un régimen
de tratamiento que fuera considerablemente menos costoso tanto en términos
de medicación, como de necesidades de personal para su administración.
El reclutamiento de pacientes y el seguimiento debían prolongarse
durante un total de 5 años.
Para 2002, el campo de actividades había implicado a ocho países
de la Región Oriental, dos de la Región Oriente Medio, 23
de África, 14 de Europa, 8 de América Latina y 2 de Norteamérica.
La red de cursos sobre manejo abarcaba a Tanzania, Benin, Nicaragua y
Vietnam, y los cursos sobre métodos de investigación incluían
a Turquía, Egipto, Kenia, Sudáfrica, México, Chile,
Argentina, Brasil, Perú, Malasia y China. Durante ese periodo,
se atendió a más de un millón de pacientes tuberculosos
en el contexto de programas de colaboración de la Unión:
Todas estas actividades fueron posibles gracias a los fondos aportados
a la Unión por asociaciones con más dinero y por los gobiernos
de un gran número de países ricos.
Características de la Unión
Las características distintivas de la Unión
son, además de su universalidad, su espíritu de solidaridad
y su tolerancia, su lucha continua por la calidad y su independencia.
Gracias a todo ello, la Unión aporta a la comunidad internacional
un arma inestimable, a saber: su papel pionero a la hora de concebir
y fomentar o probar innovaciones.
Proporciona una plataforma neutral para la colaboración internacional,
el intercambio de información, la amistad, el aprecio mutuo y
la educación, así como para la reducción de prejuicios.
La Unión no sólo tiene entre manos un programa de conferencias
científicas y publicaciones, sino también un programa
de acción para la salud comunitaria que comprende asistencia
técnica, educación e investigación.
En la 51ª sesión de la Asamblea Mundial de la Salud, celebrada
en Ginebra en 1998, la Dra Gro Harlem Brundtland hizo hincapié
en el futuro con la siguiente declaración: "Debemos llegar
hasta la comunidad de las ONG, ya que el alcance de las acciones emprendidas
por éstas suele ser mayor que el de cualquier organismo oficial.
¿Qué hubiera sido de la lucha contra la lepra, la tuberculosis
o la ceguera sin las ONG?"

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